4 días en Lisboa

Lisboa es una joya que pocos españoles conocen bajo la excusa de “estar aquí al lado” pero que los suertudos e inteligentes turistas disfrutan. so si, cuando vamos, volvemos encantados. Y no solo por la gastronomía (¡ahí esos buñuelos de bacalao!) sino por las vistas, la gente, el sol…
Podéis llegar hasta allí en: 

  • Avión, podéis consultar los vuelos aquí. Para llegar del aeropuerto al centro podéis hacerlo en metro según a qué zonas la línea azul y verde), autobús (líneas 783 y 759), taxi o Transfer directos.
  • En barco (de hecho estando allí veréis grandes transatlánticos que dejan mareas de gente) 
  • En tren, que si sois unos amantes como yo del ferrocarril estaréis encantados. Y tienen muchos horarios y precios en esta web.
  • en coche (ya sea porque llegáis desde España o porque os estáis recorriendo el país luso. En ese caso recordad que allí las carreteras son de pago, tenéis que haceos con la tarjeta de peajes. Si habéis elegido esta opción la mejor opción es llegar atravesando uno de los famosos puentes y marchaos atravesando el otro.

Para alojaros yo te recomiendo el Sete Colinas por su cercanía al centro, en el precio incluye desayuno y la limpieza era fantástica. Pero si queréis buscar otros mirad aquí.


La mejor forma de moverse por Lisboa es a pie, pero ¡hay que probar los tranvías! y para ir a ciertas zonas como Belem hay que llegar en transporte público. Para esos casos podéis coger el billete de 324 horas por unos 6€ para todo el transporte público. Aunque si os hacéis con la Lisboa card (además de ahorraron una pasta en las entradas a distintos monumentos) tendréis el transporte incluido los días en los que la tarjeta esté activa. 

Día 1

  • Portas do Sol
  • Mirador de Santa Luzia,  lleno de azulejos.
  • Barrio de La Alfama, de los barrios más famosos y con más encanto de la ciudad lusa. Si estáis por aquí id a comer al Chapito, con buenas vistas, buen bacalao…
  • Catedral de Lisboa (La Sé)
  • Plaza de Figueira, con gran ambiente, la Confeitaria Nacional y las pintorescas tiendas de conservas (que parecen circos)
  • Plaza de Rossio, donde convergen el Teatro Nacional Doña María II, la Estación ferroviaria, la estatua de Pedro IV y la Iglesia de Santo Domingo.
  • Arco Triumfal, al que podéis subir y ver Lisboa desde el inicio (o desde el final, según se mire)
  • Plaza del Comercio. Con desembocadura al río y mucha, pero que mucha historia (aquí tenéis una oficina donde poder recoger la Lisboa card)
  • Plaza de los Restauradores, con el Teatro Edén, el Palacio Foz y el elevador da Gloria, que desemboca en el jardín de San Pedro de Alcántara del Barrio Alto.
  • Convento do Carmo, edificio religioso que se quedó sin tejado y cuyo interior acoge un museo arqueológico de la historia lusa.
  • Barrio de Chiado, barrio bohemio con el famoso Café a Brasileira. 
  • Barrio alto

*La música típica en esta zona es el fado, y si queréis disfrutad un poco tenéis la opción de reservar espectáculos como este para disfrutarlo. 

Día 2

  • Cementerio inglés
  • Museo de Oriente
  • Mirador de Graça, con unas magníficas vistas de Lisboa.
  • Panteón Nacional. Cada martes y sábado se celebra allí el mercado de la Feira da Ladra.
  • Castillo de San Jorge, abre a las 9 de la mañana y desde sus jardines hay unas fabulosas vistas al atardecer. De hecho, si no tenéis vértigo, sentarse en sus murallas a tomarse una copia de vino con Lisboa empezando a alumbrarse es una estampa inolvidable.

Día 3

  • Barrio de Belém (todo lo que os propongo en este barrio está incluido en la Lisboa card)
  • Monasterio de los Jerónimos, Patrimonio de la Humanidad y con un claustro que quita el hipo.
  • Monumento de los Descubrimientos, gran monumento que imita a un barco y desde el que de hecho hay unas fabulosas vistas del Puente del 25 de abril (si, ese que es como el de San Francisco) A este monumento se puede subir, en ascensor y luego escalera, para ver todo Belem y medio Lisboa.
  • Torre de Belém. Torre defensiva restos de lo que fue una muralla situada en medio del río. Tiene unos horarios un poco raros, así que intentad estar antes de las 5 si queréis entrar. Pero si queréis un momento mágico (sobre todo fotográficamente hablando), pasad un atardecer allí.
  • Doca do Bom Sucesso

*Aprovechad que estáis aquí para inflaos a pastéis de Belém (la Pastelería o Pastéis de Belém es la mítica, pero también tiene unas colas tremendas).


Día 3: Excursión a SintraCuando todas las guías, blogs y programas de televisión proponen o recomiendan esta excursión por algo será ¿no?


Si habéis ido en coche tenéis esta ciudad encantada a 30min de Lisboa (y de paso podéis aprovechar y de camino ver Cascais), si no tenéis excursiones que os llevan a Sintra, y otras que os hacen la ruta Cascais y Sintra. En transporte público es un poco lioso, pero hablando (¡aunque sea por señas!) se entiende la gente; el bus que os lleva es el 18833 (sino miradlo aquí) Si os queda algo por ver en Portugal aprovechad, y por la tarde salís para Sintra, en cambio, si tenéis todo el día, es cuando yo aprovecharía a ver por la mañana Cascais y por la tarde Sina (opción que os explicaré porque es la que yo hice, teniendo en cuenta que yo lo hice en coche, y eso da más libertad de paradas y visitas)


Mañana: Cascais y Praia do guincho

El centro de Cascáis en un pueblo lleno de hoteles que, sinceramente, a mi me dejó indiferente. Tiene una fortaleza mona (La Fortaleza da Cidadela, fuerte del siglo XVI que ha sido transformado en un exclusivo hotel) y poco más. Pero saliendo del centro tiene el Barrio de los Museos ¡Y ahí empieza lo bueno! Para llegar hasta allí yo os recomendaría cogeos un transporte tipo bici, patinete… los tenéis de share por toda la ciudad, solo tendréis que descargaos la App con el código bidi que tienen las propias bicis. Por el paseo hasta este barrio encontraréis:

  • El Parque Marechal Carmona con preciosos jardines, un estanque de patos, un pequeño zoo de animales domésticos ygallos sueltos por doquier. 
  • El  museo de los Condes de Castro Guimarães, de falso estilo gótico (ya que fue construido en 1902) con una joya en su interior: un manuscrito del siglo XVI con una de las imágenes más antiguas conservadas de Lisboa.
  • La Casa de Santa Maria, residencia del siglo XIX destacable por su interior por los diseños con azulejos y el faro azul y blanco que tiene en frente.
  • Por un camino de unos 2km, cuesta arriba si, junto al mar llegaréis a La Boca do Inferno, o Boca del Infierno, que destaca por la cueva hundida.

De camino a Sintra una parada obligatoria es El Cabo de Roca, extremo occidental de Europa formado por enormes acantilados. Y otra es la playa surfista de Guincho. Sus bravas aguas lo mismo no os permiten bañaos, pero si sabéis hacer sus, kitesurf o voláis cometas es el sitio ideal.
Tarde: SintraEs Patrimonio de la Humanidad, y cuando lleguéis entenderéis el por qué. Se sitúa en un parque natural y es conocida como la ciudad de los palacios. El pueblo es un pueblo más, pero desde que lo veáis sabréis a donde dirigimos. A la colina. Esta alberga:

  • Castelo dos Mouros, en ruinas pero con muy buenas vistas de la Sierra de Sintra.
  • La Quinta da Regaleira, espero que estéis dispuestos a deslumbras. A mi no me dijeron qué era, solo que tenía que ir. Y lo mismo os digo. Solo os chivaré que el dueño era masón y la casa está llena de notitas masónicas. Os aseguró que será de esos sitios donde volveréis, que siempre recordaréis y que recomendareis como loc@s.
  • Palacio da Pena.Residencia de colores y diferentes estilos arquitectónicos en lo alto de la colina. Intentad llegar pronto para no quedaros sin entradas. Y dicho esto tengo dos recomendaciones/consejos:
  1. Si vais en invierno, según me han contado varios portugueses, moriréis de amor, ya que los colores del palacio entran en contraste con el paisaje nevado y parecerá que habéis pegado un salto a un cuento de hagas.
  2. Si vais en verano ¡estáis de suerte! porque en temporada alta (del 1 de agosto al 15 de septiembre) los jueves, y solo los jueves, hay visitas nocturnas. Si habéis bajado al pueblo a cenar (después de ver el resto de Sintra,  el autobús 434 que sale desde la estación de tren  con el cartel de “servicio ocasional” os lleva a la puerta (la última salida desde el Palacio al centro es a las 00:30) Si escogéis esta opción, eso si, no podréis ver el Parque natural y el valle de los lagos, pero yo me enamoré, me re-enamoré y me volví a enamorar al ver esos colores de noche, las vistas nocturnas….