Budapest en 3 días

Budapest es de las ciudades más bonitas que se pueden ver en 3 días. ¡Y de las más frías! Es una ciudad dividida en dos con encanto a cualquier hora.

Los vuelos podéis encontrarlos aquí o aquí y nada caros, pero tened en cuenta que la mayoría de los los-cost son con Wizz-air y solo admiten un bulto de 7kg (llevar ahí jerseys enormes, la cámara, el bikini y los tacones para la ópera es muuuuuuy difícil)Para llegar desde el aeropuerto al centro hay varias opciones: el minibús, el autobús 200E, el tren, los taxis o este transfer directos.

La moneda en Hungría es el Florín, desde cualquier cajero podéis sacar (con el recargo que vuestro banco tenga estipulado; por eso os recomiendo que os hagáis con

  • Bnex, tienen una tarjeta-monedero con la que no pagaréis nada ni de comisión di tanto por ciento sobre lo sacado.
  • N26, de los bancos que menos cobran al sacar en el extranjero.

*Llevad suelto porque en muchos sitios (como muchos hostels o monumentos) no admiten el pago con tarjeta. 

Para los alojamientos, como de costumbre, os recomiendo el hostel Oleander. En esta ocasión estuvimos en una habitación de 8 personas (porque viajé con 2 amigas y un amigo más) Fue muy curioso (sobre todo por el italiano que esnifaba tomillo por las noches para inspirarse y dibujar mientras se alumbraba con la luz de un casco de obrero que llevaba puesto) Si preferís hotel os dejo aquí una web con muy buenos precios.

Moverse por allí sale más económico con la Budapest Card, y solo para entrar en los monumentos, ya que el resto puede verse perfectamente a pie.
Para comer he de recomendaros dos sitios: 

  • Café histórico Nueva York
  • Centrál Kávéház, local habitual de reunión de artistas con una lujosa decoración que rememora los tiempos de máxima esplendor.
  • Pastelería Gerbeaud. De decoración imperial de los años 20, y es que es de esa época. Entrar a lo “guarro” (botas para la nieve y despelujados que es como lo hicimos nosotros) hará que os sintáis mal por lo elegante que es todo. Pero al probar un bocado de sus tartas se os olvidará.

Día 1

  • Mercado Central
  • Puente de la Libertad, famoso puente, y digno de miles de fotografías, desde el que iniciar tanto la subida a la colina que separa Buda de Pest como la entrada al paraíso (Hotel Gellert)
  • Iglesia Rupestre, situada dentro de una cueva excavada en la roca de la colina y que está inspirada en el santuario de Lourdes.
  • Colina de Buda, con las mejores vistas de la ciudad desde el Bastión de los Pescadores, en lo alto.
  • Ciudadela, podéis subir por el Puente de Elisabeth, en lo alto hay varios miradores, una preciosa fortaleza (con un bunker de tres plantas de la Segunda Guerra Mundial)
  • Parlamento, la visita al interior es guiada (reservas en http://www.jegymester.hu) y el exterior es maravilloso, por un lado (el interior) para el tranvía, si lo pilláis quedan fotos super chulas; y por el otro tenéis la increíble postal junto al río. Si es invierno el camino al Parlamento tiene una placita llena de puestecitos navideños.
  • Volviendo al centro junto al rio encontraréis los famosos Zapatos en el Danubio, en honor a los judíos asesinados por los nazis tirados al Danubio helado.
  • Puente de las Cadenas
  • Calle Vaci Utca, zona comercial y llena de comida basura (mi dieta habitual en estos viajes la mayoría de las mediodías)

Día 2

  • Barrio judío, 
  • Sinagoga Dohány, segunda sinagoga más grande del mundo.
  • Basílica de San Esteban 
  • Avenida Andrássy, llena de palacios y con la gran Ópera.
  • Plaza de los Héroes
  • Parque Városliget, con el Castillo Vajdahunyad y el balneario Széchenyi, el más popular de la ciudad (aunque yo prefiero el Gellert)
  • Museo del Holocausto, el mejor del mundo en su temática. En el interior se rinde homenaje al más de medio millón de judíos húngaros asesinados por los nazis con exposiciones fotográficas, de vídeo y documentos de la época.
  • Hotel Gellert, con unas termas romanas reales fantásticas. Y lo mejor son las rutas invernales, pues algunas piscinas están en el exterior y bañarse a -6º mientras nos nieva en la cabeza es una gozada. Podéis reservarlo aquí. Tenéis la opción también del Hotel-balneario Széchenyi, para gustos los colores)

Día 3

  • Isla Margarita, un bonito parque rodeado por el Danubio, que se creó uniendo 3 pequeñas islas. En el paseo puedes ver desde jardines, como el precioso jardín de rosas, hasta las ruinas del Convento de Santa Margarita.
  • Catedral, la veréis en el itinerario del primer día (está cercana al Parlamento) pero en esta ocasión ¡Entrad! las vistas desde arriba son estupendas. Eso si, si está nevado: cuidado con la plaza, resbala cosa mala (yo casi me mato)