Escapada a ver el Nacimiento del Rio Cuervo

Cuenca tiene mucho más que las casas colgantes, y un ejemplo es el Monumento Natural del río Cuervo, con unos increíbles saltos de agua, dignos de ver en verano, pero sobre todo en invierno, ya que se congelan y es todo un espectáculo. 

Aquí se llega en coche, desde Cuenca por CM-2104, CM-2105 o CM-2106.

La altitud y abundancia en precipitaciones de la zona permiten la presencia de especies de fauna y flora inexistentes en otros lugares de Castilla-La Mancha; aves como el gavilán, el águila culebrera o el mirlo acuático; mamíferos como la ardilla roja o gato montés; y mariposas protegidas como la Graellsia isabellae.

El acceso a todo esto es libre y gratuito, y accesible a minusválidos a la primera cascada. Tienen tres itinerarios para realizar la visita:

– el Sendero del Nacimiento del Río Cuervo: de 1,5 km. para visitar las cascadas y el nacimiento.

– el Sendero de la Turbera: recorre unos 1.500 m. atravesando una turbera calcárea.

– Y el Sendero del Pinar: de 11 km.

Además, en los alrededores existe una red de senderos con 11 rutas de senderismo. Si no queréis tener la opción de perderos hay rutas guiadas.

El día podéis continuarlo viendo la ciudad encantada (de camino a Cuenca veréis el desvío, si no queréis hacerlo por vuestra cuenta hay excursiones que os enseñan ambas maravillas) o la propia ciudad de Cuenca (tenéis visitas guiadas como esta).