Finde en Oporto

Oporto es una ciudad perfecta para una escapada de fin de semana porque tiene mucho que ver, pero tan juntito que en dos días se ve de sobra. Por eso  es perfecta, tranquilidad, cultura, buenas vistas ¡y vino!

Para llegar la mejor opción es el coche o bus (y como Salamanca está al lado a la vuelta podéis pasaos a picar algo) Aun así tiene aeropuerto, encontraréis vuelos a muy buen precio en esta web, y para llegar desde él al centro tenéis buses (línea 600), metro (línea morada) o transfer directos como estePara alojaos yo os recomiendo el TCP Cube que es en el que estuve, con con un baño que mola un montón y muy céntrico.


Como todo Portugal, la gastronomía aquí es deliciosa. Por el bacalao, evidentemente, y por los dulces. No os podéis marchar sin probar:

  • Francesinhas, bombas calóricas que están para chuparse los dedos a base de capas y capas de queso, carne, pan, salsa…
  • Café Nata Lisboa, donde os podréis inflar a natas.
  • Cafe Majestic

La visita la dividiremos entre el interior y la ribera  del río. Así dejamos todo un día para disfrutar tooooodo lo que queramos del vino sin pensar en sus consecuencias en el turismo 😉

Día 1

  • Capilla de las Almas, con una fachada de azulejos blancos y azules. 
  • Mercado de Bolhao, abre a las 7:00 y es uno de los lugares donde mejor sentiréis la esencia de la ciudad. 
  • Estación de San Bento, famosa por sus murales de azulejos.
  • Librería Lello e Irmão, cutas escaleras inspiraros y fueron escena de los libros y películas Harry Potter.
  • Torre de los Clérigos, desde donde hay unas magníficas vistas.
  • Praça da Batalha, en la que se encuentra el Teatro São João y la iglesia de San Ildefonso.
  • Avenida dos Aliados y la Praça da Liberdade (repletas ambas de arquitectura modernista) y con el Mcdonald´s considerado el más bonito y lujoso del mundo.
  • Barrio de Do Barredo, típico por las estampas de ropa tendida de edificio a edificio o por el tranvía recorriendo las estrechas calles. Allí podéis ver también la Torre do Barredo y las Escadas do Barredo.
  • La Sé, destacable por su claustro.
  • Para ver el atardecer aprovechad a cenar y dar un paseo por la ribera del Duero.

*Si vais que os sobra tiempo el tour de la ciudad invicta es una muy buena forma de conocer algo más de la historia de la ciudad.

Día 2

  • Puente Don Luis I, icono de la ciudad, un gran mirador para contemplar la Ribeira del Duero y un modelo de fotografía perfecto.
  • Vila Nova de Gaia, donde encontraréis la mayoría de las bodegas de vino más conocidas (Croft Ferreira, Sandeman o Graham’s) en las que ver el proceso de elaboración del vino ¡y catarlo! Si lo preferís hay visitas guiadas a estas bodegas, con un experto que os explique todo.
  • Casa do Infante,
  • Palacio de la Bolsa
  • Iglesia de San Francisco, llena de tallas doradas y una escultura de madera tallada del Árbol de Jesé.