Viena en 2,5 días

Viena es una de las ciudades imperiales más fascinantes. Yo quería conocerla desde que leí y vi todo lo posible de Sissí Emperatriz de pequeña. De hecho me fui a la caza y captura de sus dos estatuas: una en el Volksgarten (creada tras una larga polémica de cuatro años por Friedrich Ohmann en 1907 en mármol con una altura de 2,50m. La otra estatua de Sissi está en el interior de la estación Westbahnhof. 

No pretendía ir, de hecho fue una escapada improvisada. Elegir este destino fue fruto del “me quiero ir” junto al “¿para ir a donde tengo dinero?” y como centro Europa es taaaaan caluroso en verano Viena, Berlin… estaban “tirados”. 

Por 85€ tuve los billetes (ida un lunes a las 9 Am y vuelta el miércoles a las 17PM) lo malo es que volé con Wizzair, pero no me gusta nada esa compañía por las restricciones en el equipaje. De hecho esta vez viajé solo con una mochila (solo permiten un bulto), menos mal que la ropa de verano no ocupa apenas, porque tuve que meter hasta el bolso dentro.

El alojamiento lo encontré por Booking, me alojé Dan inn out, estaba bien de precio, en el centro (entre la plaza judía y el ayuntamiento y a 200mm de donde para el tren que lleva desde el aeropuerto) y con un 9 en la limpieza.

Del aeropuerto al centro del Viena podéis coger un transfer directo (que con el calor es lo mejor), un bus o tren: 

  • Tren, con el que tenéis tres opciones:
  • El tren directo que va desde el aeropuerto hasta Wien Mitte (CAT). Tarda 15 minutos y hay trenes cada media hora. Online el billete sale más barato, y no es necesario seleccionar hora, solo día. 
  • El S7. Es un poco más incómodo y tarda 10 minutos más que el CAT (hace varias paradas) pero cuesta solo 4.20€. 
  • También hay trenes interurbanos y regionales que van desde el aeropuerto y paran en Wien Hauptbahnhof y Wien Mitte. Vale también 4.20 €
  • Autobús: Los billetes se compran en una máquinas a la salida del aeropuerto; la línea VAL 2 deja a unos minutos a pie de Stephansplatz. Son 8€ y tarda unos 20/25 min, yo lo cogí porque paraba en la calle de mi hotel.
  • Traslado privado: Si sois 2 o más personas, mira esta opción de traslado privado en coche en el que un conductor te estará esperando con cartelito en el aeropuerto. Es mucho más económico que el taxi y vas con precio cerrado. La mejor opción si quieres comodidad hasta la puerta de tu hotel. Reserva tu traslado privado aquí por 25€ el coche.
  • Taxi: La carrera de taxi cuesta alrededor de los 40€ hasta el centro de Viena por lo que es mejor la opción de traslado privado

Para mi recorrido por allí cogí la Viena Pass de dos días (cuidaín que no son 48h, sino días naturales) porque la primera tarde fui a todo a lo que no quería entrar. Fueron 95€, pero es que sin ella eran unos 110 o más. En los papeles os pone que la oficina donde se recoge está en un subterráneo, pero lo han cambiado y ahora está enfrente de la Ópera.

Una de las cosas que más me gustó de Viena (como animalista y dueña de tres perretes) es que los perros son bienvenidos en todos los medios de transporte, tiendas y en la mayoría de bares y cafeterías. Por eso encontraréis bebederos en la entrada de los bares. La otra es su abrumadora oferta cultural, ya que la ciudad se convirtió en uno de los centros culturales más importantes de Europa a finales del siglo XIX y principios del XX.

La comida típica es el Wiener Shnitzel (un bistec empanado enorme). 

Como sabéis yo siempre hago como mínimo una comida o cena en un lugar típico, por las recomendaciones en webs y tal me decanté por Stopfer, además estaba en la calle de detrás de mi hotel.

-Naschmarkt, mercado de comida con más de 100 puestos de productos locales y étnicos (De lunes a viernes de 06:00 a 18:30h, y el sábado de 6:00 a 14:00h) Para llegar en transporte público podéis elegir entre el metro (Kettenbrückengasse, línea U4) y el bus (Verkehrsbüro, línea 59A.) Los buses turísticos tienen parada propia (aunque caminando desde la plaza de la ópera son unos 10 min solo) Tened en cuenta que en la mayoría de establecimientos de este mercado SOLO admiten efectivo.

– Había leído que para probar la mejor tarta sacher de toda Viena había que ir al Café Sacher (no me diréis que es difícil recordar el nombre)  Cuesta unos 17€ (hay otros sitios más baratos) pero la fama se la ha ganado con creces. Pero siempre que pasaba por delante había una cola enorme, así que fui al Café Landtmann, famoso por tener clientes como Marlene Dietrich o Sigmund Freud, eso si, café + tarta son unos 13€, así que ese capricho me lo di solo un día. 

Como digo me fui tres días (aprovechables 2) y en ellos vi:

Primera tarde

Reloj Anker, situado en Hoher Markt (la plaza más antigua de Viena) El reloj se instaló a principios del siglo XX sobre un paso elevado entre los dos edificios. Cada hora suena música de órgano y surge un personaje histórico relacionado con el país: Carlomagno, la emperatriz María Teresa, Haydn…

-En la calle Ringstrasse se encuentran la mayoría de edificios y visitas destacables de Viena (caso de Ayuntamiento, la Bolsa, Parlamento, la Iglesia Votiva, o la Universidad). Si no queréis caminar podéis tomar el Ring tram (por unos 10€) pero es que Viena es para pateárselo maravillándose con sus rincones y edificios)

-La Sala de Conciertos es sede de la Orquesta Sinfónica de Viena. Enfrente, en una pequeña zona verde, se encuentra el monumento dedicado a Beethoven rodeado de figuras alegóricas de su Novena Sinfonía (aparece sentado contemplando el devenir de la vida en la ciudad)

Judenplatz, donde se eleva el monumento conmemorativo del Holocausto. En la misma plaza está el Museo Judío. Bajo dicha plaza se encuentran los vestigios de una vieja sinagoga, la casa de un rabino, unas escuelas, unos baños públicos y un antiguo hospital. Para verlo hay que comprar la actividad guiada y solo está en inglés y alemán; yo me quedé sin verla porque cuando fui a comprarlo (una semana antes del viaje) ya estaba completo.

-El Ayuntamiento de Viena (Rathaus) imponente edificio (increíble de noche) yo lo pillé con un festival de cine así que habían convertido casi todo el edificio en una pantalla gigante… Muy cerca del parlamento austriaco está el Volksgarten; («Jardín del Pueblo») es uno de los más clásicos parques de la capital austriaca. Tiene en su interior el Templo de Teseo (de 1820 al que no se puede entrar) con un grupo escultórico de Teseo y el Minotauro, y una de las cosas más visitadas: la escultura de Sissi de la que os he hablado antes..

Iglesia de Carlos Borromeo: situada en la Karlsplatz. Se construyó por orden de Carlos VI tras superar la epidemia de peste que asoló la ciudad en 1713. De estilo barroco y columnas inspiradas en la columna de Trajano de Roma.

-Fachada de la sede de Verbund, donde hay que ir por la noche pues tiene una instalación lumínica (del artista Ólafur Eliasson) en la en la plaza Am Hof y se conoce como Yellow fog. Yo fui hasta allí y no estaba, no sé si porque ya no lo hacen o porque la ciudad la presidía un circo ambulante…

Si no queréis andar perdidos por ahí tenéis dos pociones: un free tour o esperad a a la noche y hacer el free tour nocturno

Segundo día:

-Como forofa de la música mi punto central fue la Opera (Straatsope), además al ir a por la Viena pass esto es lo que más cerca estaba. Es una de las operas más conocidas del mundo. La entrada cuesta 9€ (de lunes a viernes en julio) Si estáis de suerte podéis probar el chollo del siglo: las entradas Standing. Una hora  y media antes de que los espectáculos empiecen ponen a la venta 500 billetes, tipo last minute, y a precios bajísimos (10€, la diferencia es estar de frente al escenario o de lado). En la izquierda del edificio están las taquillas para estas entradas ¡no en la principal! Tendréis que verlo de pie, al comprar la entrada (que solo dan una por persona, asi que todos los que vayan a entrar tienen que estar en la cola, que empieza como 3h antes) salid rápido para coger sitio. Abre de 10 a 16h (en su web tenéis que revisar el horario para el día que va a abrir porque varía) También tenéis la opción de la visita guiada junto con el palacio.

Biblioteca nacional, uno de los rincones donde comprobar que la cultura es una seña de identidad de esta ciudad. Es uno de los sitios, por no decir el que más, me gustó de todo Viena. Es un edificio barroco de principios del siglo XVIII que está en Josefsplatz. Dentro encontraréis antiguos papiros y manuscritos. Cuesta 8€ (gratis con Viena pass) y abre de 10 a 18h

-El Palacio de Hofburg, es en el que la dinastía de los Habsburgo vivió durante siglos. Se dió a conocer por Sissí Emperatriz, así que entré de cabeza. El complejo palaciego alberga apartamentos imperiales, la biblioteca nacional, el despacho del presidente… Si me habéis hecho caso y habéis cogido la Viena Card es gratuita la entrada, si no son unos 15€. Abre de 9 a 17:30h

Leyenda -> Uno de los fenómenos más conocidos en toda Europa, es la Dama Blanca. El espectro de una mujer vestida de blanco, con capa y sombrero incluidos, que se aparecía a la familia imperial de los Habsburgo para anunciarles algún tipo de desgracia que, generalmente, desembocaba en muerte.

Cripta imperial de Viena, debajo de la Iglesia de los Capuchinos, donde descansan los restos de la realeza austriaca. Guarda las sepulturas de la nobleza desde 1633, incluyendo minúsculos féretros de  niños que sufrieron muertes prematuras. Abre a las 10  a 18h y vale 7,50€ (gratis con la Viena pass).

Stadtpark, un precioso parque en la que veréis mareas de turistas buscando a  Johann Strauss y a grupitos de austriacos de picnic. 

-La Hundertwasserhaus, edificio con pisos super coloridos.

-Zeinlhofergasse, conocido como el callejón más bonito de Viena (parada de metro Pilgramgasse)

-La Gallería Belvedere, en el Palacio Belvedere (palacio de verano de los Saboya), tiene la mayor colección de obras de Klimt (entre ellas, “El beso”, ya fui feliz), de Egon Schiele y de Oskar Kokoschka. Abre de 9 a 18h y cuesta 14€ (gratis con las Viena pass). En la plaza hay una fuente, la Hochstrahlbrunnen, construida en 1873 conmemorando la construcción de la primera tubería que trajo a la ciudad las aguas de los alpes. En el borde de la fuente hay 365 chorros de agua (representan los días del año) y en el centro 12 chorros (los meses del año)Detrás de la fuente está el monumento que los soviéticos dedicaron a los soldados caídos en la liberación de Viena durante la II Guerra Mundial.

-Otra de las cosas que se pueden hacer en Viena es subir a la Torre del Danubio para disfrutar de las mejores vistas de la ciudad. Con sus 252 metros de altura es el edificio más alto de Austria y una de los símbolos de Viena. Cuesta 14€ subir (de nuevo, gratis con la Viena pass) y está abierto de 10Am a 00h

-La Catedral de San Esteban (Stephansdom) destacable por su tejado colorido.  El precio al circuito completo (catacumbas, torres…) es de 14,50€, pero si no queréis entrar a alguno de los sitios se pueden comprar los tickets por separado. Abre de 6AM a 22h.

Leyenda -> Por lo visto, el emperador Maximiliano I (1459-1519) debía enviar un mensaje al sultán turco y pidió a uno de sus caballeros que lo llevara, Kaspar von Schlezer, quien no tuvo más remedio que dejar a su esposa y lanzarse a los peligrosos caminos. Ya de vuelta, Von Schlezer fue capturado y vendido como esclavo y con el paso del tiempo su afligida esposa se vio presionada para volver a casarse, esta vez con un amigo de Kaspar. La noche antes de la boda, el caballero tuvo un sueño en el que le susurraban que aun estaba a tiempo de impedir la boda. Pero ¿cómo hacerlo? Pues mediante el clásico pacto con el Diablo, por supuesto.Satán se presentó y decidió llevarle hasta Viena a lomos, nada menos, que de un gallo a cambio de su alma. A lo que Kaspar accedió sólo con la condición de pasarse todo el viaje durmiendo; si se despertaba, el trato no tendría valor. A todo esto, el vienés tenía una cruz de plata, regalo de su esposa, que debía protegerlo y así lo hizo, porque amanecía antes de llegar a la catedral y lógicamente, el gallo se emocionó y lanzó un típico canto “de gallo”. Kaspar despertó, el Diablo se enfadó y los tiró a los dos al Danubio, de donde fueron “pescados” literalmente por pescadores… y el hombre llegó a tiempo para impedir la boda. Así que como recompensa, Von Schlezer mandó construir un gallo en lo alto de la catedral, para recordar que el poder del demonio sólo se extiende hasta que canta el gallo. 

-Para bajar la cena no hay nada mejor que pasear a orillas del Danubio, de hecho los muros de contención los usan los grafiteros para exponer sus obras ya que es perfectamente legal hacerlo. A muy pocos minutos del casco antiguo de Viena, a lo largo del canal del Danubio, los restaurantes y bares de moda se multiplican cada año ofreciendo playas de arena (en verano), música, cócteles frescos y una comida deliciosa para sentirse casi casi como en el Mediterráneo. Subir a la Torre del Danubio

Último día, mañana:

-El Palacio Schönbrun era el palacio de verano de los Habsburgo, y destaca por sus jardines. En ellos encontraréis la Gloriette, uno de los edificios más bonitos de Viena. Con unas vistas del palacio con la ciudad de fondo de postal. Cuesta 20€ el Grand Tour; 16€ el Imperial Tour; 6€ el Laberinto; y 4,5€ la Glorieta; (todo ello gratis con la viena pass). Abre de 6:30 a 21:30 y desde el centro se llega en unos 30min en tren o con el bus de la línea amarilla incluido en la Viena pass. Como nota añadiré que la cafetería de su interior es famosa por su repostería, y un capricho de vez en cuando no viene mal 😉  Otra opción de capricho es ir a peste palacio a escuchar un concierto 🙂

Si tenéis tiempo debéis ir a Lainzer Park, donde viven un grupo de ciervos libres y al Parque de Atracciones Prater, parque de atracciones más antiguo del mundo con la noria más antigua de Europa (gratis con la Viena Card o si no 10€) 

Si queréis saber mi opinión sobre la capital austriaca o algún consejito más visitad el post Mi escapada a Viena 😉